Liam Volt || Ficha

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Liam Volt || Ficha

Mensaje por Liam Volt el Vie Nov 15, 2013 12:06 am

Liam Volt


Datos básicos
Nombre completo:  Liam Volt
Apodos: Chispitas
Original o Predeterminado: Original
Edad: 575 años
Fecha de nacimiento: 06/08/1438
Lugar de nacimiento: Alemania
Raza: Vampiro



Descripción Psicológica


"Deberías de temer a la sonrisa y la promesa que guarda. En la oscuridad, la esperanza no es más que una ilusión y los sueños son pisoteados por la fuerza de la traición"

Es un sociopata consumado, para él nada importa más que si mismo y sus propios planes. Utiliza todo lo que está a su alcance para hacer su voluntad y aunque a primera vista se puede pensar que su físico es su mayor fuerte, su mente lo es aún más. Un estratega por naturaleza que ve todo el mundo como un juego y cada persona en el, un objeto para su diversión. Las reglas pueden existir pero solo para su conveniencia.

Arrogante y presuntuoso a su manera. Cínico, patán y sinvergüenza si eres de mente frágil. En su mundo retorcido él es el único dios. Asquerosamente arrogante, vanidoso hasta el tuétano y a pesar de que le gusta socializar deberás poseer algo que a le llame la atención para conseguir más que un simple saludo. A pesar de que esta es su naturaleza en su estado más puro rara vez la deja en evidencia ante cualquiera. Cree fuertemente que fingiendo un lado casi misericordioso, bueno y hasta heroico son las mejores formas de crear el camino hasta su objetivo. Es capaz de sonreír para infundir confianza, una que tarde o temprano destruirá manteniendo la misma expresión en su rostro. Disfruta del sufrimiento ajeno pero sólo si es causado por su propio accionar o como consecuencia de sus planes.

Su lealtad a una figura regente, las leyes y el orden no son más que una farsa para salirse con la suya y evitar sospechas. Es común que tenga más de un plan de reserva y un par de chivos expiatorios para salir impune de cualquiera de sus males.

El único y verdadero amor que ha conocido se lo profesaba a su madre y este murió junto con ella dejando atrás un corazón completamente negro y lleno de sombras. Se cree incapaz de tener este sentimiento y la mera mención del mismo le molesta. Es un jugador, y como tal siempre tiene en consideración las cartas en su mano y las posibilidades de las mismas.



Historia



La sombra llama con su misterio, silencios que seducen a dejarse abrazar. En su manto, la libertad es absoluta, oculto quedas de juicios que puedan importunar. Adelante, un paso más te aseguro que de su lado no querrás irte, aunque posiblemente, nunca te deje escapar.

El sonido de la madera del lápiz golpeando a intervalos regulares. Un lustrado escritorio de cedro donde una agraciada figura apoya sus brazos. Una hoja en blanco que dice tanto como le permitas expresar. Al levantar la mirada, el espejo refleja el escenario, una habitación adornada con cuanto lujo puedas imaginar: alfombras y tapices, cuadros y una cama cubierta en delicada seda, pero lo más importante es el hombre que devuelve la mirada. La izquierda es quien repiquetea el lápiz y tras una sonrisa perfecta que se dibuja en el rostro, los dedos se mueven para dar lugar al trazo. Dos palabras, dos que no has de olvidar, guárdalas como un tesoro nunca sabes cuándo te podrían condenar. Espera ¿No las has visto? La risa resonó en el recinto. Mira de nuevo: Liam Volt.

Una infancia normal, lo mismo podrías decir de su juventud y temprana adultez. Creció en el seno de una familia feliz como único hijo, siempre teniendo todo cuanto quisiese. Sin embargo, nada de ello permitió que su camino se descarrilase, tenía por lo que vivir y mucho más por disfrutar. Una vida universitaria excepcional, el conocimiento en Derecho y un poco de moral, siempre le indicaban cual era el mejor y más provechoso camino por el cual avanzar. Todo era perfecto, como él, hasta que avanzado el cuarto de siglo algo le obligó a cambiar. Algunos los llamarían monstruo o pesadilla, pero el horror que experimentó iba más allá de simples denominaciones. ¿Qué harías si te digo que el frágil mundo en el cual crees vivir puede romperse con solo una palabra? ¡Vampiro! – El espejo devolvía una sonrisa, mi sonrisa, sabihondo de las intenciones y alcances del discurso.

Espera. ¿Te has creído todo eso? Déjame un segundo debo parar de reírme de ti. Volvamos atrás, no quiero ni imaginar quien podría vivir tan patética vida, pero vamos esa seguro no es la mía. Bueno, hay un poco de verdad incluso en la mentira, de otra manera no encontrarías forma de creer en una. Pero, no has escuchado eso de mí, lo negaré hasta que te canses.- Esta vez la imagen me devolvía un guiño seductor- Si, lo sé, te has de preguntar ¿Qué de todo lo que dije posee la verdad? Verás, había un hombre, un monstruo y un vampiro pero el orden de los sumandos y el resultado es muy distinto al que tu limitado alcance es capaz de procesar. Bromeo, no quería insultarte, solo estoy midiendo si estas prestando atención ¿Continuo?

"Amor, amistad, tales sentimientos no tienen cabida en este mundo. Tarde o temprano quedará en evidencia que el poder lo puede todo, incluida su destrucción. Ninguna flor nacerá sin explícito permiso y sólo un nombre quedará grabado en la mente de la creación. El mío"

Muchos dirían que es destino, la excusa del débil para aquello que no pueden manejar. Me gusta más pensar que es la voluntad lo que se impone. En aquél entonces  las cosas eran muy distintas, las personas tenían miedo hasta de su propia sombra. Esto me lleva al inicio de mi planteo, cada hecho tiene escondido un ápice de verdad que debe ser encontrado. También, en esos años la gente debía de seguir las órdenes de quienes tenían poder, o arriesgarse a morir de hambre ¿Divertido, no? La cuestión es que el único dilema existencial que restaba era ¿Muero de inanición o siguiendo a este hombre? Adivina la respuesta – Mi derecha abría uno de los cajones, sacando una copa ya servida conjunto a una botella de vino, dejándola sobre la mesa- Con tanta mano de obra a mi disposición, hacer uno más uno era juego de niños. Saltando de cadáver en cadáver una noche me topé con lo que tanto ansiaba. Una sonrisa cuyos caninos sobresalían como en las leyendas –una igual a la que me devuelve el espejo- aunque para mi visita, mi querido invitado se encontraba sonriendo de dolor. Tenía mucho por comprobar, cientos de mitos que refutar o traer a la luz, y me tomé mi tiempo. Al final, este terminaría por no importarme.

Encontré que conversar con mi invitado de honor era todo un placer, siempre y  cuando no me dejase caer en sus trampas, llegué a entender que al poco tiempo él estaba disfrutando tanto de nuestro juego como yo del mismo. Sabía que ante un paso en falso mi cuerpo sería encontrado sin vida, pero en este mundo nadie gana sin apostar algo. Mi compañero era un recluso en toda regla, y sin embargo no parecía molestarle aquello siempre y cuando tuviera su cena caliente lista, supongo que le gustaban los bocadillos fáciles. Así es que cada noche era una pieza distinta del rompecabezas. Vampiros, Lazarus, lacayos y comida. El hombre encontraba interés en mi idea de ser transformado, preguntando siempre porque querría cambiar lo que tendría por lo que él era. La charla desembocó en el procedimiento y las razones por las cuales era así. No podía culparlo, hasta su propia madre le daría asco si le viera. Su don era algo que quería tener, debía obtener, pero bajo mis condiciones. Era hora de caminar en la cuerda floja, por primera vez me permitía ir a todo o nada. Sabía que con eso lo tendría comiendo de mi mano, pero al mínimo fallo era hombre muerto.

Hicimos un pacto, uno que juraba estar lleno de puñales por la espalda. Yo le dejaba todo lo mío a cambio de ser transformado, algo que a estas alturas entendía como no ser más que las personas que me servían. Lázaro te encontraría interesante . Momento ¿Quién era ese tal Lázaro? Voy  a decirlo, la fascinación con la que hablaba del mismo casi me llevó a vomitar. Pura pena, no miento. Espera, no, no sé lo que es la pena. Mi “amigo” era un imbécil, pero esa cuestión que había mantenido en secreto cambiaba las cosas. Necesité de varias semanas para dar con un mejor curso de acción, el peligro iba en aumento y no me gustaba, pero ya estaba demasiado cerca como para tirar todo a la basura.

Ordené la creación de una habitación especial para mi invitado, quizás un poco más de lujos lo distrajeran de la verdad. Libros, comida y mí perfectamente fingido interés por su ofrecimiento. Ese día estaba dispuesto a aceptarlo, mis hombres simplemente tenían dos órdenes. Encontré excitante sonreír al peligro al mirarlo cara a cara. Aquellos afilados colmillos hicieron que mis piernas flaquearan, pero él me atrapo. Intenté gritar del dolor, mas todo se desvanecía rápidamente, de allí  mis probabilidades quedaban echadas al peso de mi propio plan y las manos de unos inútiles. Si por su error volvía como una rata servidora de aquél ser, oh, aun así hubiese encontrado la voluntad para matar a mis queridos “ayudantes”. Todo se volvió negro, sé que morí. Lo más probable es que enseguida me dio de su sangre, y luego de ello estaría listo para hacer de mí, su más divertida obra de arte- Volví a mirar al espejo, no había diferencia en quien fui y soy.

Primera orden. ¿Recuerdas el cuarto? ¡Muy bien, te daré una paleta en cuanto termine! En fin, tenía dos particularidades, la primera era que podía espiarse el interior desde fuera, manteniendo a mis hombres al tanto del momento en que tocaba actuar. La otra era un delicado mecanismo que dejaba entrar la luz del exterior, pequeños haces con el objetivo de alejar al vampiro a la hora de hacer su delicada tarea de dejarme cual bota vieja. Todo estaba cuidadosamente medido en base a las cadenas que sujetaban al sujeto y la distancia que podía llegar a alcanzar. El mínimo contacto ha de haberlo alejado, permitiendo a los hombres entregar un regalo que había preparado personalmente como agradecimiento. Un sombrero, uno de la belleza justa para mi compañero, la parte interna colmada de largos pinchos que se cerraban atravesando el cráneo y cerebro de la criatura. Constante agonía, luego de su discurso respecto a los suyos, no quería arriesgar a  la llegada de más vampiros durante la noche. En sufrimiento perpetuo, mi querido amigo no podría pensar más que en gritar y ya mucho lo había escuchado hacer como para que resulte una novedad.

Pasaron dos días según el registro, y solo quedaba un asunto por atender. La segunda orden. Mi cuerpo sin vida fue trasladado en seguridad a otra habitación, permanentemente vigilado. Para que el plan fuera perfecto había una última cosa que debía de quitarme de encima. Lázaro. Si, supones bien, no estaba para nada dispuesto tener a alguien más en mi cabeza que no fuera mi propia conciencia, lo cual ya es mucho. Mi suposición era que nada más regresar algo en mi mente cambiaría para darle lugar a otro más. No estaba dispuesto a permitirlo. Mi memoria es algo borrosa de aquél instante, no me culpes, apenas  di señal de movimiento y mi cabeza fue atravesada con algo. No me interesé en los detalles. No soy doctor pero supuse que al recibir el daño mi cuerpo se centraría en eso, y no en crear algo nuevo. Sin embargo, si estas tan curioso siempre podríamos probar repetir el experimento, te dejaría elegir la herramienta- Solté el lápiz, bebiendo de la copa que había dejado sobre el escritorio. El líquido resultaba ser más viscoso que el vino pero probaba ser mucho más delicioso. Mis labios habían quedado marcados en carmesí por lo que me relamí con gusto, poniéndome de pie y dejando el vaso atrás. Un pasillo largo iluminado por antorchas que terminaba en escaleras hacia el sótano. Abría la puerta sonriendo al ver a mi querido amigo allí inmóvil. Chasquee los dedos y dos de mis hombres se aproximaron, quitándole lo que mantenía su cabeza sin funcionar. Me acerqué, deslizando mis dedos por su horrendo rostro. Pude notar la sorpresa en su cara al verme, al notar mi sonrisa- Liam Volt – fue todo lo que le dije, observando como la expresión había quedado grabada en su cabeza incluso cuando al segundo siguiente la tenía a los pies. La mente que había superado la de un inmortal.

Una perfecta anomalía

Parpadee, dejando la imagen del pasado muy atrás. La vestimenta moderna sentaba mejor que la de época, eso me decía el espejo, ¡Y la sombra tras de mí… cuanto tenía para decir!

Diseñado por Elektra para Guerra de Sangre.


Última edición por Liam Volt el Vie Nov 15, 2013 12:37 am, editado 2 veces
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Re: Liam Volt || Ficha

Mensaje por Marca del Lobo el Vie Nov 15, 2013 12:13 am

Alguien que en su vida mortal era tan temible para doblegar las tretas de un Lazaro sería digno de temer cuando la sangre virulenta de este vástago invadiese sus venas.

Liam Volt, un nombre demasiado famoso para un ser que nunca ha pisado esta tierra. ¿Qué escondes detrás de tu rostro que tanto encanto despiertas y a la vez, puedes captar con tus cadenas a los más cruentos enemigos?

En el juego de la guerra, si no usas bien tus cartas, la dama de la suerte te mostrará su peor mueca y así como hiciste con tu sire, puede que tu cabeza ruede. Pero si no es así y sabes cómo moverte, podrías conquistar a la suerte misma y doblegarla a tu favor.

Se bienvenido a este mundo de tinieblas, Liam Volt. Pero, ¿Para qué te digo esto? Tus pisadas dejaron marca antes incluso de tu formalmente existir.


Si estás dispuesto a beber el veneno amargo de la cruel eternidad, te ofrezco mi mano...

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