Welcome to the Darkness

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Welcome to the Darkness

Mensaje por Eudoxia el Jue Sep 19, 2013 1:53 pm

Eudoxia observaba en el cristal de obsidiana que había frente a ella; su figura se reflejaba vagamente y solo el color purúreo de su túnica se veía con claridad. Una ristra de velas iluminaban de manera ténue la estancia, que no era demasiado grande y tan solo contenía aquel espejo de aspecto robusto, tétrico, que parecía vigilar a cualquiera que se mirase en él y un par de butacas forradas en terciopelo negro, el mismo color del que estaba pintada la estancia que carecía de ventanas.

Sus esbeltos dedos acariciaron con ternura la superficie extrañamente cálida del espejo, fijó su mirada durante unos largos minutos en la oscuridad de la piedra pulida y a continuación cerró los ojos con gesto apesadumbrado; Dimitri llamó a la puerta y anunció que la visita había llegado, preguntó si debía dejarle esperando en el salón principal o dejarle entrar a la estancia.
- Hazle pasar- ordenó en un hilo de voz ante el cual Dimitri, que aún no había abierto la puerta siquiera, entendió a la perfección; su vástago se dirigió hacia el hall donde aguardaba pacientemente su alteza Donovan y le indicó dónde se encontraba la matriarca aguardando su visita, pues no le estaba permitido a él acercarse allí nuevamente, no al menos aquella noche.

La sacerdotisa cubrió sus hombros con una capa de pieles negra que hasta ahora pisaba como si de una alfombra se tratase, y tomó asiento en una de las butacas. Los pasos acercándose no le pusieron nerviosa, no era del tipo de persona al que un nombre o un título le provocase uno u otro efecto; sin embargo, sabía que había una razón especial por la que el líder del clan atravesase el mar, y Eudoxia sí era del tipo de personas que abrían las puertas de su casa para aquel que esperase encontrar algo valioso gracias a su ayuda, ya fuesen respuestas, más preguntas o la simple verdad que el espejo podía mostrarle a ella y a su invitado. Un par de golpes educados anunciaron la presencia del rey.

- Adelante- se limitó a decir aún sentada mirando la butaca que se hallaría vacía por pocos segundos ya, frente a ella.
avatar
Eudoxia
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Donovan el Jue Sep 19, 2013 4:25 pm

La lejanía no era algo que a él le resultase agradable pero últimamente, no solo los vástagos estaban inquietos, sino también los seres inframundanos que caminaban entre este mundo y el otro. Sentía que se mecían como una bocanada de gusanos envolviendo la negra putrefacción de un cadáver, causando que el Líder de los Oscuros se retorciese en sus adentros al dibujar en su mente un ejemplo semejante. A su lado se encontraba la estoica figura inamovible de su guardián, un hombre que posiblemente superaba los dos metros, de hombros anchos y remarcadas facciones las cuales no podían contrastar más con la forma del rostro de su Señor. No costó al Líder decidir que su Sombra le siguiese. Iba a invitar a su preciosa esposa pero, la sola idea que movilizaba era inesperada y sombría visita no era algo con lo cual él quisiese preocuparle. El silencio fue el único contacto que mantuvo con Stefan durante todo el viaje. De tanto en tanto, la Sombra clavaba sus ojos grises sobre el rostro de Donovan, como si leyese la razón de su preocupación. Y quizás, en cierta forma, podía hacerlo. Siglos les habían vuelto tan o más conocidos de una madre con su hijo. La noche y la calma no lograban suavizar las facciones del Líder Oscuro y su Sombra había captado eso al instante Ed Uram- susurró con el vaho de su voz. “Mi Señor”, significaba en su lengua natal. Donovan sentado sin mirarle, cerró los ojos como si tal frase le doliese. – No es nada que no sepas, Stefan – aclaró cortante, sabiendo que para esconder algo de aquel guardían, antes debía de arrancarle los ojos y no había fuerza en el mundo capaz de obligarle a hacer acto semejante. No con él; jamás con él. Era tanto el respeto y el amor que le unía a ese hombre que por un instante fugaz y ya muerto de su existencia, pensó que era el único que le importaba en el mundo. Stefan le había dado la vida que él poseía y con eso, le dio la posibilidad de ser todo lo que había deseado. –Mataré con estas manos a todo aquel que te amenace. Pero solo debes prometerme que serás la compañía en mi soledad’- Esas fueron sus palabras y jamás dejó de cumplirlas. Donovan le acompañó directo hasta el infierno y volvió convertido en el Lider que era. Y Stefan limpiaba sin el menor reparo a todo aquel que osase levantar su mano contra él. -¿Sabes lo que dicen de esta mujer? – preguntó aquella sombra, con un tono tan grave que parecía emerger de lo más profundo de su negra alma. Su aliento se volvía niebla cuando escapaba de sus labios entrecerrados, y se disolvía frente a él como un sueño que jamás había existido. Donovan posó sus ojos diamantinos en la mansión que se acercaba y soltó un suspiro agotado mientras asentía con la cabeza, sin dejar de mirar aquella perfecta construcción – Dicen que es una bruja antigua. Pude averiguar más pero, no confío en quienes se mueven dentro de la mansión – finalizó el hombre dueño de una cabellera negra, tan oscura como lo que significaba su nombre. Stefan movió solo sus ojos posándolos sobre él. Esas últimas palabras causaron confusión en la mente del guardián - ¿A qué temes Ed uram? ¿A la guerra que viene desde los bosques o hay otra guerra sobre la cual no me has hablado?-

Los pasos de ambos eran pesados. Donovan caminaba siempre adelante, con una mirada altanera que marcaba su soberbia presencia. Detrás, a tres pasos de él, su Sombra. El vampiro Stefan parecía cubrir sus espaldas con su poderosa figura, como un demonio de la guarda que vigila desde atrás al ser que está protegiendo. Aquel que había servido como mensajero de su condenada presencia volvía con la noticia de que sería recibido. Cuando Donovan comenzó a pasar, por un instante el mensajero dudó al notar que Stefan le seguía de cerca. El Lider volvió su mirada por encima del hombro, posando sus ojos sobre aquel joven – No te preocupes. Él también es Donovan – replicó de forma tal que no pudo causar más dudas en el muchacho ¿Qué quería decir? ¿Qué esa sombra que le seguía era del clan? Eso estaba más que claro, pero con sus palabras, el Líder lo ponía exactamente al mismo nivel que él mismo.

Los pasos de ambos les guiaron por numerosos pasillos adornados. Una puerta emergió luego del largo camino y sin siquiera habérsele presentado, los dos hijos de la noche supieron que el alma que necesitaban ver estaba allá. Donovan abrió sus ojos y estos destellaron un instante como si se tratasen de rubíes encendidos. Sombras, había sombras moviéndose como ondas de agua a través de la puerta. Era como ver la entrada de un mundo que le guiaría al otro. Donovan, el Líder del clan espiritista, no pudo hacer más que esbozar una sonrisa ante ese espectáculo que le decía sin lugar a dudas, haber acudido a la persona indicada. Sus nudillos rozaron en tres golpes la puerta cerrada y la voz melódica que emergió del interior, hizo que el Líder empujase la misma, abriéndola para permitirse el paso.
Donovan ingresó con sus ojos posados en la figura sentada cubierta por el pelaje negro de un animal y, detrás de él, una niebla oscura envolvió su cuerpo, dirigiéndose rápidamente hasta un punto oscuro de la habitación. Un rincón donde las penumbras envolvían cualquier presencia. En lo que dura un instante, desde allá se percibieron los ojos titilantes de Stefan, la sombra del Líder – Eudoxia – diría Donovan como si con su lengua acariciase tal precioso nombre. Sus pasos le llevaron exactamente a la butaca frente a ella, donde tomó asiento sin esperar invitación. Y entonces le miró fijamente, acariciando con sus ojos las facciones de aquella. La mirada del Líder parecía sonreír a pesar de que sus labios no cedían un solo milímetro. Desde la oscuridad de un rincón, Stefan analizaba a la mujer en silencio, como si reconociese en ella el lejano paso del tiempo que también le había abrazado a él.

-Creo que sabías que estaba por visitarte, hija de la noche. Por alguna razón, siento que lo supiste antes de que yo mismo lo imaginase – empezó a decir el Líder con total naturalidad. Prontamente levantó un poco sus ojos al rincón donde Stefan se mantenía cubierto por las penumbras – Él es mi guardián, Stefan. Espero no te importune su presencia. Él pisa cada uno de mis pasos... –agregó, mirando con fascinación a aquella figura. Donovan había visto mucho acerca del clan. Sus ojos habían pasado por lo más bajo y lo más alto de sus vástagos. Pero jamás había hallado una mujer capaz de contener tanto misticismo en un solo cuerpo.
avatar
Donovan
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 59

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Eudoxia el Jue Sep 19, 2013 5:55 pm

La sacerdotisa de cabello albino miró hacia donde se encontraba el guardián, con sus pupilas fijas en las de el protector; -Bun venit- masculló con una amplia sonrisa. La voz de Donovan ciertamente era agradable, una voz apropiada para un líder, pensó. Se acomodó en la butaca apartándose el cabello ondulado  para no apoyarse en él.

- Descuidad, no es molesto en manera alguna- dijo con su voz profunda y aterciopelada.- Tenéis razón, sabía que vendríais, no os lo tomeis como algo personal... forma parte de los dones con los que he sido bendecida-explicó viendo justo que su invitado supiese algo más sobre ella, dado que ella parecía intuir mucho sobre él.- Conocí a vuestra esposa en Viena, es una mujer encantadora y me recibió como si fuese su propia hermana- de entre las pieles sacó un cigarrillo que prendió acercándo una de las velas, para volver a depositarla en el suelo y acomodarse nuevamente mientras exhalaba humo.

- Os honraré a vos y a vuestro protector del mismo modo, así que, si me decíis en qué puedo ayudaros- sonrió genuinamente, cómplice y cercana- Quizá tengais buena suerte y posea las respuestas que buscais o la información que ansiais saber- dio una calada rápida y expulsó el humo mientras continuaba- pero debeis saber que yo tan solo digo la verdad, nada más ni nada menos. No pido pagos, ni voluntades, no es de este modo con el que mantengo a los míos ni a mí misma. Y sobretodo, lo que hagais con lo que os diga, es única y sólamente responsabilidad vuestra

Suspiró tras comunicarle sus pensamientos y condiciones, sus ojos de nuevo se posaron en el guardaespaldas, entornándose y sonriendo cálidamente al gitano. La fuerza que este emanaba parecía no pasar desapercibida para la sacerdotisa oscura, incluso podría decirse que le agradaba su presencia allí. Le hizo una seña invitándole a acercarse a ellos, le apenaba que quedase al margen cuando estaba claro que su alteza confiaba tanto en él; la lealtad era algo que Eudoxia tenía en alta estima y esa parecía ser la razón de su espontánea simpatía hacia el rumano.

- Disculpad la advertencia, es una costumbre que debo mantener- Miró de nuevo a Donovan- Proseguid por favor
avatar
Eudoxia
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Donovan el Dom Sep 22, 2013 5:13 pm

Una débil sonrisa se dibujó en los labios mortecinos del caballero sentado mientras los ojos rojos de su guardián continuaban posados sobre la mujer dueña de los gustos refinados que envolvían la decoración de la mansión. El pensamiento del Líder paseó hasta su esposa y la diferencia de matices que ella habría usado. Mujeres, nunca entenderá como pueden variar tanto los gustos entre una y la otra. Se preguntó para sus adentros si esa mujer frente a él tendría un sire celoso de sus actos pero, tal opción desapareció al notar que ahora, ella se encontraba sola ante dos hombres. De ser Úrsula, Donovan habría clavado sus ojos cual agujas sobre los que llegasen a verle para luego compartir el último suspiro que éstos soltasen por tal osadía. Donovan era un hombre celoso y eso era lo que más remarcaba su carácter apasionado y distante a la vez. – Si buscase mentiras, señora mía, me habría quedado en mi mansión con mi grupo personal de lame botas – susurró con una sonrisa acomodando su espalda en el respaldo del sillón donde se había acomodado. Posaría su mano zurda sobre el poza brazos y acariciaría con lentitud el mismo, mientras su mente comenzaba a volar con la lejana existencia de aquella mansión propia donde podría estar durmiendo su propio enemigo. Volvió sus ojos de hielo a la figura perfecta de la dama cubierta de pieles y dejó que un suspiro escapase de sus pulmones, mientras entrecerraba sus ojos y levantaba ambas cejas como quien entiende que ha dado demasiadas vueltas a un asunto que debe zanjar cuanto antes. ¿Ella sabría la razón que había guiado sus pasos tan lejos de su propia morada? ¿Lo habría visto de alguna forma?

Las palabras resonaban cual advertencia en sus oídos, y atrás de ella, justo en el rincón donde estaba de pie el temible Stefan, el señor de los Oscuros logró ver como una sonrisa se formaba en los labios pétreos de su sombra. La mujer tenía agallas y luego de ver un montón de mujeres trofeos en Viena, encontrar una vampiresa solitaria con el carácter para hablar ante él de ese modo era algo realmente interesante – Debo admitir que no acostumbro que una mujer me hable así. – confesó luego de ella finalizar su discurso. Paseó sus ojos por las formas del rostro de ella. Era hermosa, era distinguida y era, a la vez, diferente a cualquier mujer que hubiese visto antes. La pregunta llegó a su mente como si fuese activada de repente al notar sus ojos; activando una ligera corazonada ¿Cuántos años tendría? ¿Qué había en ella que no había en ninguna otra mujer u hombre que conociese, que no fuese el mismo Stefan? – Dado que su pregunta ha sido clara, considero justo que igual de clara sea mi respuesta – comenzó a decir mientras clavaba sus ojos de hielo sobre la mirada enigmática de la mujer rodeada por oscuridad –Imagino que no es ajeno para usted que el Líder Raphael ha fallecido. Entre los Donovan se corren rumores; terribles rumores que asocian la muerte de Raphael con la caída del clan. Últimamente mis sueños me llevan a una paradoja de la cual no puedo salir. La muerte de aquel me ha conmovido o confundido más de lo que jamás imaginé que sucedería – empezó a explicar a la vez que sus facciones se tornaban gélidas, serias. Eso lo había compartido solo con su sombra. Ni siquiera su esposa conocía aquel temor que empezaba a crecer en el Líder Donovan; era una cruz que había elegido cargar en soledad y aun así, con cada instante, se volvía más y más pesada. – El día de la muerte de Raphael, soñé con un antiguo Lider. El Señor del extinto clan de los Brodde. Soñé que me miraba desde una pila de llamas extendiendo hacia mí sus brazos. Cuando tomaba mis hombros y quemaba las ropas que cubrían mi cuerpo, al levantar la mirada, ya no era Brodde quien estaba frente a mí. Con un rostro severo, enfurecido, distante, casi exigiéndome algo, Raphael, el Lider del Clan de Londres estaba ardiendo.- comenzó a decir mientras sus ojos se perdían en un punto vacío de la habitación donde predominaba el aroma exquisito de madera y gardenias. Solo recordar aquel sueño lograba hacer que Donovan se sintiese inquieto. – Cada vez que cierro los ojos vuelvo a verle, pero nunca habla; jamás dice nada. Y con cada día que pasa; más imágenes se suman…- ante esto, el hombre de cabellos negros detuvo su relato y volvió su mirada a la expectante visión de la mujer. Finalmente, sonrió con lentitud, casi con desgano, mientras su ceño se mantenía fruncido – En la última imagen…Soy yo el que está ardiendo…-
avatar
Donovan
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 59

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Eudoxia el Miér Sep 25, 2013 7:24 am

Para alguien como ella, que la muerte de un líder ocasionase tanta intranquilidad le resultaba bastante infantil, ya fuesen humanos o no muertos, todos parecían querer seguir teniendo falsos ídolos a los que seguir. Evidentemente Eudoxia conocía el suceso, sus oídos y ojos se extendían incluso a partes de Asia de las que seguramente los Donovan de Viena jamás habrían oído hablar...¿cómo no iba a saber lo que había acontecido?.

- Ya veo- dió una calada a su cigarrillo y quedó pensativa durante unos segundos, entonces volvió a mirar a Donovan.- Comprendo que es un sueño inquietante para vos... y confuso; ¿qué puede pedir el espíritu de un condenado en sueños de otro? ¿Venganza? ¿Una advertencia?- expulsó el humo y miró hacia el espejo poniéndose en pie ahora dejándo caer la piel en la butaca a medida que avanzaba hacia el objeto.- Los espíritus de los condenados no tienen ese poder sobre vos, ni sobre mí, al fin y al cabo la magia que corre por nuestra sangre tiene ciertos poderes que nos protegen en este tipo de asuntos. Por eso tras escucharos creo firmemente que sois vos mismo quien os atormentais con esos sueños- Al llegar frente al espejo de obsidiana solo la lumbre del cigarro podía verse reflejada en él. Miró dentro como si allí hayase cualquier tipo de conocimiento que alguna vez la faz de la Tierra hubiese poseído, como si pudiese ver eras y épocas pasadas con la claridad de la mañana.

- Vuestros instintos están reaccionando, Donovan; algo dentro de vos intenta deciros algo y me temo que os intenta tentar para fines que no serían productivos para vuestra casa... el fuego es una fuerza de la naturaleza única, su poder de destrucción es definitivo, su poder absoluto....  ¿acaso soñais con un poder así?- se volvió apoyando la espalda en el espejo, mirándole- Decidme, ¿os abandonais en vuestros sueños a esas llamas que corrompieron a esos líderes que os llaman?- sin acabar el cigarrillo lo tiró al suelo para apagarlo con la planta de su pie, descalza.- Cuando uno es joven, el poder es como un festín. Puedes comer tanto como desees, cuando quieras, como quieras... pero, a medida que envejecemos nos damos cuenta de que.... no digerimos el poder tan bien como solíamos, las cosas parecen desbaratarse en un abrir y cerrar de ojos, los neófitos se descontrolan... las traiciones ocurren. He visto tantos líderes, tantos hombres de poder atragantarse con él.... que no me extraña que vuestro subconciente os esté alertando de vuestras ansias

Eudoxia entrecruzó sus dedos y comenzó a dar pasos muy lentamente hacia Donovan con gesto serio.- Estais en peligro, pero este enemigo vuestro no es como otros a los que os hayais enfrentado, no... este os consumirá, os perseguirá allá donde vayais, ahondará en las heridas que no hayan cicatrizado y recurrirá a los deseos más sórdidos que albergue vuestra alma con tal de derrotaros...- ya junto a la butaca donde él se hallaba sentado, Eudoxia miró unos instantes a su guardián para luego inclinarse hacia el oído de Donovan, susurrando:- Aquel que intenta haceros daño sois vos mismo. No os rindais a la verdadera oscuridad. Permaneced íntegro aunque esas llamas despedacen vuestras entrañas, no cedais a la Bestia... - se incorporó y posó su mano derecha en el hombro del vampiro con un gesto maternal.
- El futuro no es algo que se pueda ver así como así; sin embargo, puedo oler y saborear la tragedia más inhumana si no seguíis mi consejo y decidíis ignorar lo que veo dentro de vos


Suspiró pesadamente y pasó su mirada desde el líder a su guardián.- Si en verdad amais a este hombre, no permitireis que la oscuridad lo consuma- sentenció con los ojos entornados, fijos en los del gitano.
avatar
Eudoxia
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Donovan el Miér Oct 02, 2013 6:30 pm

Las palabras eran una sonata oscura que caían y envolvían la mente del Lider de cabellos negros y ojos grises. En toda su existencia había escuchado miles de voces, tanto vivas como muertas y ninguna llegó a envolver su mente de la forma en la cual aquellas palabras lo hacían. A pesar de poner toda su voluntad para no mirar a los ojos de Eudoxia, pues la fascinante figura frente a él respondía a ese nombre místico, estaba total y completamente embelesado con ella. Donovan negaba con su cabeza lentamente, moviendo la misma para no perder las acciones de la mujer, mientras que sus cabellos caían en forma de rizos cortos sobre su frente de mármol. Soltó una ligera sonrisa mostrando sus dientes blancos como perlas, perfectos como el resto de su rostro – No temo a la muerte, preciosa Eudoxia. La muerte es una amante a la que debo abrazar en algún instante de mi existencia. Ya lo hice una vez y los resultados fueron fascinantes- sus palabras parecían salidas de un poeta, un artista que había hallado a su musa, envolviéndolo todo con bellas descripciones. Encantador en porte, imagen y modales, Donovan podría pasar con total tranquilidad por el demonio que describían en los cuentos de terror, como el vampiro que se acercaba para enloquecer a su víctima de lujuria antes de morder sin piedad su cuello. Si Donovan no era un demonio, era porque no nació como tal, pero podría ser uno sin necesidad siquiera de pactar. Sentía los ojos de la hermosa mujer sobre él, disfrutando de su atención como si fuesen caricias cuando otro pensamiento llegó hasta su mente, activando nuevamente su don. Una sonrisa se asomo en sus labios, en sus siniestras comisuras mortecinas, que totalmente desafiantes, se atrevían a develar con tan encantadora mueca de ángel celestial la palabra que había logrado captar –El poder…- susurró con voz lenta, mirando sus propias manos en un destello a la vez que sus diamantinos ojos reaccionaban. Su mente le llevó hasta Gabrielle, la vampiresa idiota que se había atrevido a desafiarlo. Recordó ese despertar de adrenalina en su cuerpo muerto cuando la vio tendida en el suelo, antes de advertir con sus palabras un destino peor que la muerte. Ella lo odiaba y él lo notaba en sus ojos; sin embargo, abrazó la idea de que le odiase aun más porque él podía hacer cosas que ella no. Los irises grises del vampiro se cubrieron con un destello carmesí mientras abría sus labios para poder expirar por entre estos, conteniendo el impulso insoportable de morder la carne y llegar a la sangre - ¿De qué forma el poder puede ser un enemigo?- Pensaba en voz alta. Se vio traicionado por su propio subconsciente.

Desde las penumbras, Stefan clavó sus ojos en el vampiro de cabellos oscuros y posteriormente, en la hermosa mujer que hablaba. Ella lo sabía; lo había visto apenas pisaron esa habitación: Stefan había dado vida al vampiro que ahora era líder y entre ambos compartían un secreto mucho más precioso que la muerte y la no muerte. Los ojos grises del vampiro se clavaron en los de la mujer, diciéndole con éstos el mayor secreto que le consumía, pero al ver tal despliegue de sensaciones en Donovan, comprendió qué era lo que estaba atormentando a su Señor – Ed Uram…- susurró desde las sombras del vampiro antiguo, siendo su voz un vaho que emergía de sus pulmones. La voz del vampiro chocando contra los oídos del Lider hizo que éste pestañease un instante. La naturaleza primigenia del ser que residía en él se adormeció de nuevo y Donovan se vio a sí mismo sentado en la butaca frente a Eudoxia y con Stefan a escasos pasos de él – Estoy perdiendo el control…- dijo. Ya no había preguntas en sus palabras, sino temibles certezas. El vampiro estaba controlando al hombre. El lado más oscuro, celoso y vicioso de los Donovan estaba empezando a aflorar en su ser –...Pero ¿Por qué? ¿Por qué ahora?- susurró. Stefan miró al Lider con un gesto sombrío, casi decepcionado en sus facciones de piedra – Señora de la oscuridad. ¿Hay forma de evitar...esto? – preguntó con un marcado ascento rumano . Conocía mucho de los Donovan, incluso que ella y él eran más antiguos que el Lider sentado entre ambos. Y como conocía de éstos sabía que para llegar a Donovan había que poner un solo dedo sobre aquello que manifestaba la totalidad de su deseo. Si alguien tocaba a Úrsula, Donovan dejaría de pensar. Sería el detonante del espíritu vicioso de poder y odio que ocultaba dentro de su cuerpo. Y con eso, seria el final de aquel hombre a quien había abrazado, convencido de que sería el mismo Lucifer en la tierra.
avatar
Donovan
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 59

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Eudoxia el Jue Oct 03, 2013 2:37 pm

- Por lo que he visto, y creédme que he visto mucho; la solución definitiva sería o bien deshacerse de las tentaciones de una manera definitiva o bien fortalecer el propio espíritu. En Ambos casos importan mucho los vínculos más personales, ya sean de amor o amistad. Los vínculos afectivos son lo que nos sigue manteniendo humanos y nos devuelve la razón. Mi consejo es que afianceis más si cabe esos lazos, las tentaciones y las pruebas no tardaran en aparecer... si no es que ya se han infiltrado en vuestra casa- miró a Donovan y apartó su cabello de modo maternal, pasando su fino índice por el pómulo del rey del clan.

- No rindo pleitesía a nadie, no sirvo a ninguna otra familia más que a la mía propia; pero, mi casa siempre tendrá las puertas abiertas para vos y los vuestros si lo necesitais, y todo lo que me habeis confesado o me confeseis... quedará en el más absoluto secreto- sonrió de medio lado- sois fuerte, espero que os hagais vencedor sobre todo aquel que ose destruiros

Dejó caer la mano con la que había acariciado la tez del vampiro, haciendo tintinear las pulseras de su muñeca.- Ustedes disfrutan de algo muy precario y valioso hoy día, una verdadera amistad; no dejen que nadie lo destruya o le partirán el alma a esta anciana- bromeó para quitar tensión al momento y se dirigió de nuevo hacia su butaca, sentándose de lado reclinada en uno de los brazos del mueble.- Quizá suene frívolo, pero me hubiese gustado poder conocerles en un ambiente más distendido o en un momento no tan taciturno, su compañía aquí es grata- desde que habían entrado Eudoxia no había pensado en ello, pero ahora ya más relajada podía apreciar que tanto el rey como su sombra poseían una presencia que muchos describirían como arrebatadora; esbozó una traviesa sonrisa y jugueteó con el anillo de berilo granate de su mano izquierda.- ¿Puedo ayudarles en algo más caballeros? - la vampira empezaba a sentir cierto remordimiento por que hubiesen acudido a ella en un largo viaje para tan solo obtener aquellas respuestas en tan breves momentos.
avatar
Eudoxia
HIJOS DE DONOVAN
HIJOS DE DONOVAN

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Welcome to the Darkness

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.